martes, 5 de julio de 2011

La invención del suelo laminado representa la entrada más importante para la decoración de nuestro suelo en los últimos veinticinco años.
El producto que hoy conocemos como el suelo laminado se desarrolló originalmente como otro posible uso de la melamina laminada de alta presión. Esto ocurrió en Suecia en los años ochenta. El producto fue creado con una base de varias capas de papel,  impregnado con resinas especiales que fueron fusionadas juntas bajo altas presiones en un desgaste de material compuesto muy resistente. El papel decorativo determina el diseño. El acabado laminado se pega en un soporte y se corta en secciones con dimensiones extremadamente exactas.
El laminado decorativo era un producto que se utilizó ampliamente en los mostradores de cocina, mesas o paneles de pared, pero obviamente no se uso para los pisos. Esto proporcionaba una gran oportunidad, pero a su vez conllevaba nuevos desafíos técnicos. La preocupación inicial a resolver era el factor de desgaste. Es evidente que en los pisos se camina, y por lo tanto sufren daño y desgaste más rápido y con más frecuencia que un mostrador de cocina. El suelo laminado sin duda tenía que ser más duradero. Se creo un primer suelo laminado reforzado, aproximadamente diez veces más fuerte que los mostradores, como primer suelo laminado para la venta al público. A medida que la investigación fue creciendo, el factor de crecimiento de suelos laminados aumentó unas veinte veces más rápido que el de los techos. Debido a estos factores revolucionarios y a la posterior facilidad de instalación, el eslogan de “hágalo usted mismo” fue adquiriendo más y más fuerza en los países nórdicos. De hecho, hoy en día, todavía persiste este eslogan.
La durabilidad, el diseño y la instalación fácil fueron los tres atributos más importantes que aseguraron la popularidad de los suelos laminados en Europa. Tras el éxito inicial en los países Escandinavos, otros países del centro y norte de Europa, como Alemania y sobre todo los países del BeNeLux, comenzaron a comercializar el suelo laminado. La distribución se extendió rápidamente por todo el resto de Europa y continúa hoy. Existen varias organizaciones que se encargan de la normalización, estandarización e intercambio de ideas sobre de la instalación de los suelos laminados en Europa: El CEN (Comité Europeo de Normalización) y la EPLF (Federación Europea de fabricantes de suelos laminados/ European Producers of Laminate Flooring).

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